Plantillas #01. introducción

«Concebir una zapatilla de ciclismo sin plantilla es como concebir un culote sin badana«

En este primer artículo queremos hablar de un elemento del equipamiento del ciclista del al que damos cada vez más importancia: Las plantillas. Quizá nos gusten tanto por la cantidad de problemas que gracias a ellas hemos podido solucionar o quizá por la comodidad que proporcionan. 

A nuestro Director de Biomecánica Pedro de Arriba le gusta decir que:

«Concebir una zapatilla de ciclismo sin plantilla es como concebir un culote sin badana».

Con esto no quiere decir que sean necesarias o útiles para el 100% de los ciclistas pero si para la gran mayoría, igual que la gran mayoría prefiere usar badana. Lo que está claro es que no a todos los ciclistas les va bien el mismo tipo de badana (se tratara en un post futuro) al igual que no les va bien el mismo tipo de plantillas.

Las ortesis plantares son tan necesarias en la actividad ciclista porque:

1. Nos proporcionan mayor eficiencia; el arco plantar y la prono-supinación del pie tienen como objetivo el que el pie se adapte al terreno durante la marcha, le permite una buena recepción del impacto y le ayuda en el impulso, pero en bicicleta la acción de pedaleo carece de impacto y de impulso por lo cual las modificaciones en la estructura de arco plantar y un exceso de pronación o supinación influirán negativamente al eje de fuerza aplicado sobre el pedal (alineación cadera-rodilla-pie) que se distorsionará y por lo tanto perderá eficacia. El uso de una plantilla nos ayudará a estabilizar la zona y a alinear las articulaciones del tobillo, rodilla y cadera, y por tanto nos ayudará producir más watios.

2. Nos proporcionan mayor comodidad; al estar situada en la parte delantera de la zapatilla la cala provoca que sea el metatarso la parte que tenga más presión y lo que lo convierte en la zona más propensa a sufrir molestias como «pie caliente» o » adormecimiento del pie y de los dedos». Al usar soportes plantares conseguiremos distribuir mejor la carga/fuerza dado el incremento de area de apoyo en arco plantar y talón. Si aumentamos el area de apoyo para una misma carga/fuerza tendremos inevitablemente una menor presión y por tanto mayor confort.

En definitiva lo que se busca con la colocación de plantillass en un ciclista es estabilizar, ganar eficacia y comodidad, para ello la plantilla debe tener cierta rigidez (no dureza), no conviene que sea muy gruesa (para que permita mover los dedos con facilidad y no aprisione de manera excesiva el pie en la zapatilla) y con un arco lo suficientemente elevado para que el ciclista sienta el apoyo incluso cuando se pone de pie en la bicicleta. Desconsejamos tanto correcciónes varizantes y valgizantes así como alzas incorporadas a la plantilla. Estas correcciones pueden realizarse en la interfaz cala-zapatilla de manera más flexible (permite realizar cambios) y sin afectar al ajuste o «acomodamiento» del pié en la zapatilla.

En el mercado podemos encontrar una amplia gama de plantillas que podrán satisfacer diversas necesidades, según el proceso de creación podemos encontrar:

Preformadas; plantillas ya hechas en las que podemos elegir la talla y normalmente el tipo de arco que queramos; arco bajo, arco medio o arco alto.

Modulares; plantillas que cuentan con una base y diferentes opciones de arcos que podremos intercambiar según nuestra necesidad, algunas marcas también dan la opción de poder elegir distintas descargas retrocapitales.

Customizadas: plantillas que se realizan desde cero y están totalmente adaptadas a las características del cliente.

En un siguiente post entraremos a analizar diferentes opciones comerciales e intentaremos explicaros cómo elegir la plantilla ideal.